Neko

Cita del momento:

"No se puede ir por ahí construyendo un mundo mejor para la gente. Sólo la gente puede construir un mundo mejor para la gente. Si no, es solamente una jaula."
-- Terry Pratchett, Brujas de Viaje.
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lunes, 16 de julio de 2018

"Dream Trip" a Londres. Día 1: Oxford y Tolkien

Domingo de 1 julio 2018
Viaje de ida a Londres.
Visita a Oxford:
Exposición "Tolkien, the maker of the Middle Earth", cementerio de Wolvercote, Eagle & Child.

A las 00:55 partía nuestro autobús hacia Madrid, para coger el vuelo a Londres. ¿Por qué desde Madríd habiendo vuelos desde Zaragoza? Pues porque los horarios eran mejores y queríamos aprovechar el día completo en la pérfida Albión. ¿Me arrepentiría a la vuelta de esta decisión? SÍ. Pero eso ya os lo cuento en otro momento.

Fuimos en la primera fila de un comodísimo supra de Alsa que parecía una nave espacial, y Victor y yo nos sentíamos como Han Solo y Chewbacca pilotando el Halcón. Yo era Solo, Conste.

Llegamos puntualísimos a la T4. De allí a la T1 al vuelo de Ryanair que salía a las 6:15 al aeropuerto de Stansted, a unos 45 minutos en tren de Londres, donde teníamos "habitación con ventana" en un Easy Hotel de la céntrica y excelentemente comunicada calle Old Street.

Parada de Metro de Old Street. 
INCISO:
Lo de la habitación del hotel fue de traca. Costó encontrar un hotel barato con baño privado, y finalmente me decanté por éste. Había una pequeña subida de precio si querías la habitación con ventana (¡Locurón, cheñora! Habitación CON ventana ¡lujos, lujos!). Pero eso no era lo malo: la cosa es que además de ser un zulo enano en el que estaba la cama (cómoda y suave, lo único bueno de la habitación), una percha y un baño de un metro cuadrado en el que estaba la taza del wc, el lavamanos y una ducha-ataúd, no había nada más. Ni armario, mesita o balda donde apoyar nada. Ni mantas auxiliares, ni tv, ni naaada. Y para inri, el aire acondicionado se encendió el primer día a las 6:30 de la mañana y no se apagó en toda la estancia (excepto la última noche y porque nos tocó la única recepcionista competente, porque sus compañeros eran muy paquetes. Sobre todo el mamón que nos mintió  a la cara varias veces la segunda noche diciéndonos "sí, sí, en 20 minutos se apaga el aire". Y un cojón de pato, majo.
No veáis qué puto frío. No había termostato regulador ni control de ningún tipo en la habitación. Y encima te cobraban por todo. Aquello parecía Black Mirror.

RECAPITULANDO:
La entrada al país fue leeeeeeeeeeeeeeeenta. Controles y más controles de entrada en el aeropuerto de Stansted nos supusieron bastante retraso en las previsiones. Queríamos llegar a eso de las 11 más o menos al hotel, y lo hacíamos a las 13. Como el check-in es impepinablemente a partir de las 15h, dejamos las maletas en la consigna tras pagar nada menos que 5 libritas por maleta.

De allí, nos dirigimos en metro a la preciosa estación de Paddington, donde un simpatiquísimo irlandés, Patrick, nos vendió los billetes de ida y vuelta en tren a Oxford.
Una hora y poco de trayecto en un tren rápido, pero SIN AIRE ACONDICIONADO. Ventanas abiertas por las que entraba gloria bendita con el tren en marcha, pero que en cuanto paraba en las estaciones del camino, nos asábamos como pollos al-ast.

Llegamos a eso de las 15 a Oxford, y fuimos derechos a la exposición "TolkienMaker of Middle-earth"
una autentica MA-RA-VI-LLA.
Era pequeñita, pero encantadora. No dejaban hacer fotos, así que la compra de la guía era casi obligada. La verdad es que es una guía deliciosa, que no sólo habla de lo que se puede ver en la exposición, sino que es una biografía muy completa de la vida de Tolkien usando como guía varias de sus obras pictóricas y cartas. Muy recomendable (Podéis adquirirla desde la página de la tienda de la Bodleian Library: AQUÍ )



Nada más entrar, te encuentras un pequeño pasillo con algunos facsímiles a la venta expuestos en la pared, y la proyección con láser del mapa de la Tierra Media en el suelo, y de los primeros bocetos de la puerta de oeste de Khazad-Dûm en la pared.

Al entrar en la sala de la exposición, lo ideal es comenzar por la izquierda, donde en las estanterías de la pared puedes ver diversos ejemplares de ediciones de todo el mundo de "El Silmarillion", "El Hobbit", "El Señor de los Anillos", y algunas otras como "El Señor Bliss", "Las cartas de Papá Noél"... Aquí me acordé mucho de Findûriel y su colección de "hobbits".

De ahí, se pasa a una pared repleta de cartas, manuscritas y mecanografiadas, dirigidas a Tolkien por sus fans, y algunas respuestas de éste a sus lectores. Algunas las había leído en la maravillosa recopilación de Humphrey Carpenter, pero verlas en vivo siempre es un deleite. Sin duda la que más me emocionó (hasta casi la lágrima) fue la de un joven Terry Pratchett escribiendo a J.R.R.Tolkien para darle las gracias por la inspiración que le habían transmitido sus obras.

A lo largo de la sala, había varias pantallas interactivas. La primera que vimos fue una del mapa de la Tierra Media en la que podías señalar cualquier localización, y se abría una pantalla con otro mapa o con ilustraciónes realizadas por Tolkien.

De ahí pasamos a una zona de bocetos y acuarelas de juventud, y a algunas de las más conocidas utilizadas en la primera edición de "El Hobbit", así como varias acuarelas de sus series de Faerië, o las que utilizaba para los cuentos que recitaba a sus hijos, como la maravillosa acuarela de "Owlamoo", que fue una delicia ver en vivo.
Nos llamaron la atención especialmente algunos mapas que utilizaba Tolkien como guía para el desarrollo de sus historias, anotados con una diminuta y perfecta caligrafía en tinta, y con añadidos de papel, una y otra vez, cada vez que el espacio se le quedaba corto.

En el centro, había una mesa con un gran mapa en 4D de la Tierra Media, en el que se proyectaba con láser la orografía de los terrenos, para hacernos idea de las altitudes y relieves del terreno.

Otra de las pantallas interactivas te enseñaba algunas expresiones y palabras en Quenya, además de poder hacer un pequeño test para saber cuánto conocías del idioma élfico, preguntándote cosas como "¿Qué significa hantalë?". Muy divertido.

Seguían apareciendo maravillosos bocetos, dibujos a carboncillo, acuarelas, dibujos abstractos hechos a boli en periódicos... de varias épocas vitales de Tolkien.

A lo largo de los últimos años, he ido realizando una serie de análisis de sus obras y estilos más significativos en varios artículos bajo el título "Tolkien ilustrador" y "El legado pictórico de Tolkien" para la Revista Estel de la Sociedad Tolkien Española. Si estáis interesados en conocerlos, podéis acceder a la página y leer las revistas liberadas.
Próximamente los recopilaré para subirlos aquí en el blog.

La exposición continuaba con una zona que me encantó y que no me esperaba: el escritorio del despacho de la casa de Tolkien, donde creó su maravilloso legendarium, su silla, unas cuantas de sus pipas y unas latas de su tabaco, algunos libros de su colección personal...

También había varias fotografías familiares, desde que era un bebé en Bloemfontein con su familia, algunas cartas manuscirtas de su padre y su madre... A fotografías de su servicio militar, cartas escritas a su esposa Edith junto a fotos de ésta, fotografías de su vida en Oxford...

La verdad es que aunque la sala tiene un tamaño no muy grande, es una exposición con mucho contenido. Se puede ver rápido si no prestas atención, pero desde luego vale la pena observar los detalles de los documentos manuscritos, de las acuarelas inéditas que no aparecen en las guías recopilatorias editadas hasta la fecha... Y soñar imaginando a Tolkien escribir y crear todo aquello.


Entrábamos a las 15:30h tal como decía nuestra entrada (con una libra de coste simbólico), y salíamos a las 16:45... con sólo 15 minutos para saquear la tienda de recuerdos de la exposición. Me habría comprado TODO. La guía, como os he comentado, era de compra imprescindible, aunque opté por la más económica (que aún así tiene una encuadernación maravillosa), pero algunas de las cosas que había, aunque preciosas, eran de precios prohibitivos algunas, y otras con demasiado volumen como para cargar con ellas todo el día de explorar Oxford y subir en el avión de vuelta. Así que creo que haré un pedido on line pronto. :)

De allí, tras descansar un poco nos dirigimos a la sala de la vieja Bodleian, pero justo la cerraban ese día a las 17:30, pese a que en las guías ponía que su cierre era a las 18.
Así que callejeamos un rato, dirigiéndonos hacia el cementerio de Wolvercote, a las afueras de Oxford. Una avenida inmeeeensa repleta de casitas típicas inglesas, a cual más bonita.
Cogimos uno de los autobuses urbanos que nos dejó en la puerta del cementerio.


Allí, nada más entrar, una señal en una piedra e indica la dirección a seguir dentro del cementerio para localizar la tumba del escritor.
Siguiendo estas indicaciones, entrábamos en el último caminito antes de llegar a la tumba, cuando tres cuervos negros graznaron a nuestra llegada. Y ahí la vi, humilde y discreta entre las demás, la última morada de mi escritor favorito.
Fue un momento muy especial. Después de años y años soñando con visitar su tumba y presentarle mis respetos, me quedé ahí, delante de su lápida, sin saber qué decir. Lloré, claro que lloré. No de pena, sino por emoción, agradecimiento... Por muchas cosas condensadas en un instante.

Acaricié las letras en relieve de la lápida, en silencio, para quitarles el polvillo de la tierra. Me senté observando aquella inscripción "Lúthien" y "Beren", que tanto contienen, que tanto expresan para los ojos que sabemos mirar.
Tanto Viktor como yo estábamos mudos. Al fin allí, tras tanto tiempo...

Hicimos algunas fotos para el recuerdo, leímos algunas de las notas que los visitantes habían dejado, y dejamos nosotros una también, dando las gracias por todas las horas que hemos pasado maravillados con su obras, y por todas las personas increíbles que hemos conocido en nuestra vida gracias a esta pasión común por sus historias.


Marchamos de allí, en silencio, bajo un apacible y cálido atardecer, con la sensación agridulce de un sueño largamente anhelado que se escapa en un suspiro. Ya habíamos visitado su tumba, ¿y ahora qué?

¡¡Pues claro!! Qué mejor que recordar a Tolkien y dar gracias por su obra brindando con unas cervezas en su lugar favorito de reunión con sus amigos: el pub The Eagle & Child.


Fue una auténtica suerte llegar y poder sentarnos en la Rabbit Room, justo en la misma mesa donde se reunían los Inklings, el grupo de buenos amigos académicos y escritores entre los que se encontraba Tolkien y C.S.Lewis (autor de "Las Crónicas de Narnia"). 


Nos pedimos unas cervezas mientras elegíamos algo de comer de la carta, pero al final no pudimos cenar allí porque justo en ese momento estaban cerrando la cocina. Así que bebimos y brindamos por Tolkien y los amigos ausentes, y disfrutamos de aquel histórico y acogedor lugar, hasta que se hizo hora de volver en tren a Londres. Callejeamos un poquito de camino a la estación, disfrutando de la ciudad preciosa, tranquila y cómoda que es Oxford.

Tras un largo trayecto de vuelta en tren el que nos venció el sueño varias veces, llegábamos a Paddington, y de ahí en metro hasta nuestro hotel. Chek in y ... a dormir, cansadísimos del viaje, pero con el corazón feliz después de un primer día estupendo.

Podéis ver una selección de las mejores fotos aquí: 

viernes, 6 de julio de 2018

"Dream Trip" a Londres. Introducción.

Ir a Londres significaba cumplir varios sueños en un solo viaje.
Viaje que podríamos llamar de "ver cosas de gente muerta que admiro".
Me explico:
Uno de mis sueños más deseados que hacer realidad desde que descubrí la obra de J.R.R.Tolkien con 16 años era visitar su tumba y lugares en los que pasó la mayor parte de su vida, en la ciudad de Oxford.
Otro de mis mayores sueños desde que tengo uso de razón, era ver un concierto de mi grupo favorito: Queen.
Y otro "mini" sueño más reciente era visitar los estudios de grabación de la saga Potter en Londres, y ver, por ejemplo, cosas de mi querido Alan Rickman in situ.

Sentáos cómodamente porque esta crónica va a ser larga. Cuatro días intensos e inolvidables, que no merecen ser narrados con rapidez.
Haré una mini-miiini selección de fotos (y quizá algún vídeo) de las casi 800 que he hecho. ^^
Las iré subiendo por orden, ya que la crónica voy a dividirla en un post por día de viaje.
Os dejaré los enlaces aquí.

Domingo de 1 julio 2018
Viaje de ida a Londres.
Visita a Oxford:
Exposición "Tolkien, the maker of the Middle Earth, cementerio de Wolvercote, Eagle&Child.

Lunes de 2 julio 2018
Mañana de callejeo con la guía de Beleg
Tarde de concierto: Queen + Adam Lambert en el O2 Arena de Londres.

Martes 3 de julio 2018
Mañana de callejeo por las orillas del Támesis
Tarde de cine en los estudios Warner adentrándonos en el mundo de Harry Potter.

Miércoles 4 de julio 2018
Mañana visitando el British Museum
Tarde a lo Odisea volviendo a casa.


Éste ha sido un viaje tan maravilloso como impulsivo, pues nació con un vacile del estilo de  "¿y si nos vamos a ver el concierto de Queen a Londres?" y acabó siendo toooda esa lista de cosas.
Esta aventura la he vivido junto a Victor, que fue, es y será alguien muy especial con el que compartir algo tan importante para los dos, pues ambos somos Tolkiendil hasta la médula, y Queeneros hasta los huesos. Lo de Potter...ya se le va pegando poco a poco. :P

Si te apetece seguir leyendo y saber qué paso el Día Uno del Dream Trip, pincha AQUÍ.






miércoles, 28 de marzo de 2018

Caminarás conmigo

Estamos cansados de oír eso de "carpe diem", "a vivir que son dos días", "no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy"...

Pero, ¿Realmente le hacemos caso a esos consejos? ¿O son sólo frases que se han quedado vacías y suenan ya únicamente como una cantinela lejana?

En 2008 mi padre fue diagnosticado de E.L.A. (Esclerosis Lateral Amiotrófica), una enfermedad neuromuscular que hace que dejen de funcionar las neuronas encargadas de activar los músculos implicados en el movimiento voluntario. Es una enfermedad cruel, que acaba con la vida del paciente en unos 5 o 6 años máximo. Progresa lenta pero implacable, limitando cada vez más los movimientos del cuerpo, postrando en una silla a quienes la padecen, hasta llegar al punto en el que son presos de su propio cuerpo inservible, dependiendo de otros incluso para rascarse, comer... Sin poder moverse, hablar, casi ni respirar...Mientras que la mente es consciente de todo cuanto pasa a su alrededor.
Imagina una cárcel dentro de tu propio cuerpo.

Mi padre, Leonardo, siempre había sido lo que llamaríamos "un culo inquieto". Yendo de aquí para allá con sus perros por el campo, cuidando de su huerto, sus gallinas y conejos, construyendo muebles, arreglando cosillas en casa... Desde muy pequeño aprendió lo que era trabajar para ganarse el pan que llevar a la boca, pues pertenecía a una familia de 8 hermanos. Fue pastor, albañil, viajó a Suiza para trabajar en una fábrica de tapices, fue electricista aficionado, ebanista, carpintero, pintor, labrador, granjero, horticultor, motero, artesano, camarero, tendero, estanquero... No había nada que lo detuviese, y todo lo que hacía, lo hacía con pasión y constancia, aprendía de lo que le mostraba la vida, y siempre lo hacía con una sonrisa, aunque sin dejar que nadie se le subiera a las barbas, porque carácter no le faltaba.

Imagináos que, tras toda una vida de trabajo duro, sin apenas vacaciones porque tenías que atender tu familia, casa y negocio... te jubilas y entonces...Llega la ELA. Implacable.

Una persona que no sabía estar quieta debe aprender de repente a parar, a dejarse ayudar en todo, a estar cada vez más quieto contra su voluntad, sabiendo que cada día estaba más cerca del final, y que las horas invertidas con la familia serían para despedirse de ellos.

Con mi padre, en marzo de 2011.
Al principio del diagnóstico queríamos pensar que había esperanza, que quizá la enfermedad no sería tan dura, que habría tiempo.

Pero, silenciosa e incansable, la E.L.A. se iba llevando a mi padre. Poco a poco al principio. A grandes pasos en el último año.

Me aseguré de decirle siempre que podía lo mucho que lo quería. Pero todos los te quieros me parecían insuficientes. Me dolía verlo allí sentado, en su silla del comedor. Con las piernas tapadas con una mantita y los pies hinchados, inservibles, sin poder salir a caminar por el campo como a él tanto le gustaba.

Yo vivo en otra ciudad, y lo llamaba cada día al salir de trabajar. Me reconfortaba muchísimo oír su voz. Le contaba las cosas que había hecho, los planes que tenía para esa semana... Iba a verlo al pueblo siempre que podía, y muchas veces le daba la cena como si fuese un bebé. Mi bebé bigotudo.

Aquella noche del 23 de diciembre de 2011, fue la última que le dí de cenar. Recuerdo que nos reímos bastante por tonterías, que devoró la cena, y especialmente la cuajada con miel que tanto le gustaba. Yo se la dí paciente, dejándole su tiempo para tragar, pues en esas semanas ya le costaba mucho hacerlo. 

Ayudé a mi madre a acostarlo en la cama. Mi madre... Valiente, como una jabata. Trabajadora incansable durante toda su vida, y ocupándose de mi padre las 24 horas del día, tal como demandaba su enfermedad, y con unas ayudas gubernamentales escasísimas, por no decir inexistentes.

Las últimas palabras que me dijo mi padre fueron "Mari, quítame la dentadura que a tu madre se le ha olvidado". Mi madre se la quitó mientras yo me despedía de ellos para irme a la cama. Por la mañana había mucho que hacer: había que preparar todo para pasar la Nochebuena.

Pero a las 9 de la mañana del 24 de diciembre, me despertaron los gritos desconsolados de mi madre pidiendo ayuda, asustada. Mi padre había entrado en coma irreversible.
Hacía sólo una semana que el médico nos advirtió que aquello podría pasar en cualquier momento, ya que la insuficiencia respiratoria se estaba agravando, y pese a que llevaba el oxígeno puesto todo el día, llegaría un momento en el que eso no bastaría. Y ese momento llegó.

Pasaron muchas cosas esa mañana que no es necesario recordar aquí, pero sí diré que la fortaleza que mi padre me había enseñado toda su vida me ayudó a afrontar aquellos momentos. Por la tarde mi padre falleció finalmente en el hospital.

Nos quedaron muchos viajes por hacer, muchas excursiones, muchos proyectos.

Pero pude despedirme, pude decirle lo mucho que lo quería. Es la única concesión que te da esta maldita enfermedad.

Desde aquella experiencia, he intentado que mi filosofía de vida se base en una frase que suelo decirme a mí misma siempre: "Mejor arrepiéntete de lo que has hecho, y no de lo que te has dejado por hacer".

Y así, guiada muchas veces más por el corazón que por la cabeza, he afrontado los últimos años sin la compañía de mi padre sin que pase un día sin recordarlo.

Hace poco rescaté del trastero unas botas de montaña que me regaló en su día porque él no las iba a usar más.
Yo no las había llevado hasta ahora. Me daba la sensación de que estaba usurpando algo. Pero...En realidad calzar sus botas me hace pensar que lo estoy llevando conmigo a ver mundo.


Por eso la excursión que hice este sábado con esas botas, por lugares que le habrían encantado explorar, fue tan inspiradora y emocionante. Siempre siento a mi padre cerca, pero esta vez mis pies eran sus pies.




Y sé que él vive en mí de algún modo, y sé que él querría verme feliz, explorando el mundo, saboreando la vida.

Y no debo olvidar eso. No debemos olvidar que nuestros seres queridos aunque se marchen lejos, siguen en parte con nosotros, al menos esto genéticamente es indudable.
Debemos vivir intensamente por ellos. Amar, soñar, cantar, bailar, comer, viajar, reír... y también llorar. Emocionarnos. Besar y abrazar. Gritar y luchar. En definitiva, debemos VIVIR de verdad. No ser sombras de nosotros mismos.

Por eso yo me voy a seguir metiendo en sus botas, para que siga recorriendo el camino junto a mí, viviendo este mundo conmigo.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Tiempos de cambio

Ha llegado la hora de cambiar el calendario.
2017 acaba, y aterriza 2018 cargado de proyectos, viajes que realizar, amigos que reencontrar...

Quiero darle las gracias a 2017 por todas las cosas increíbles que he vivido. Buenas y malas, porque de lo malo se aprende. Y mucho.

He aprendido a reconocer a los verdaderos amigos, a alejarme de aquellos que me han manipulado a mí y a gente que aprecio...
He aprendido mucho sobre mí misma, sobre mi capacidad de resiliencia, mi tesón, mis pasiones.
He aprendido a quererme más, a preocuparme por mí primero y no dejarme siempre para después en favor de los demás. Aunque aprender no lo es todo: hay que practicar.
He amado, llorado, perdido, recuperado. He dejado ir lo que estaba roto, y he aferrado con fuerza aquello por lo que vale la pena dejarse la piel.
Amistad...no debería ser complicada, pero lo es.

Resultado de imagen de eskarina herreroEn este 2017 he cruzado el espejo junto a Alicia, y me he iniciado en el mundo de la Magia como maga. ¡Bruja y Maga! Algo sólo visto en Lancre, con Eskarina Herrero... :p
Una andadura apasionante, con los mejores profesores que podría tener, arropada por mis compañeros de trabajo, mis "amagos", y todo en un lugar único y especial.
Quiero ir paso a paso, continuar disfrutando de ver magia en vivo, solo que ahora con otros ojos, no menos ilusionados pero sí más enriquecidos.
Quiero seguir practicando, pasito a pasito, y encontrar mi hueco. Quizá sólo como "hobby", o quizá no... Nunca se sabe. De lo que estoy segura es de que ahora mismo estoy llena de ideas en mi cabeza. ¡Dejémoslas fluir!


Amigos, trabajo, salud...(de salud seguimos igual pero con un año más de pátina histórica) y amor.
En este año que se marcha, han cambiado muchas cosas. Una etapa ha terminado, y ha llegado la hora de quererme a mí misma. Se abre ante mí un emocionante y desconocido camino entre un bosque nuevo. No sé quién me acompañará por él, no sé con quién me encontraré, quien me dará la mano, si me sentiré sola... lo que sí que sé es que llevo la cesta llena, y un palo gordo contra los lobos.
Sin recores, con cariño para siempre, pero... this boots are made for walking...

Ilustración de Vladimir Stankovic

En 2018 voy a estar arropada por personitas maravillosas que he conocido en 2017. Algunas tan especiales que las he adoptado como familia postiza; amig@s que saben que me tienen ahí para cuando la noche sea oscura y albergue horrores, y que harán lo mismo por mí si lo necesito.

Sé que vas a venir movidito, 2018, tienes toda la pinta, pero espero que las risas y los besos superen a las lágrimas en cantidad y calidad. Me conformo con eso.

Tic...tac...
Tic...tac...
Tic...



miércoles, 27 de diciembre de 2017

He oído crujir las raíces.

He vuelto a estas ramas...
Ha pasado mucho tiempo.
Ha pasado mucha vida.

Hace muchos años emprendí el maravilloso camino que es dar vida y hacer crecer un blog en este ciberespacio cada vez más impersonal, más dado a la inmediatez, el vacío empático, la frialdad.
Decidí mimar un rincón en el que muchas veces una habla sola, otras se es leída entre las sombras del anonimato y algunas veces un visitante regala unas palabras que caen como rayos de sol entre la tormenta.

Pero no es la finalidad de un blog como este conseguir comentarios y followers a toda costa (tan de moda hoy día), sino más bien servir de catarsis propia, y quizá de guía o apoyo a otros lectores que lleguen a estas líneas y que puedan sentir o vivir similares situaciones, o ser fuente en la que encontrar datos curiosos que enriquezcan ese saber que no ocupa lugar.

Llevo tiempo queriendo regresar, queriendo retomar la mayor pasión que he sentido desde que tengo uso de razón: escribir.

La pereza, los caminos pedregosos de la vida, las oscuras experiencias que dejan cicatrices profundas en el alma...han impedido que me entregue como lo hacía antes en el cuidado  de las ramas de este delicado hogar élfico sobre un mallorn...
Incluso dejé de actualizar mi Árbol de fuego, aunque su espíritu ha continuado viviendo en algunos retazos de papel desubicados en el tiempo y el espacio, que recopilaré y subiré a sus ramas.

Se acabó el silencio.

Hay demasiadas reflexiones que llevo dentro, demasiados pensamientos y sentimientos que quiero compartir "y poner bonitos".

Hay muchas cosas que creo que puedo aportar a este "mar de vídeos de gatitos" que es Internet; incluidos vídeos de gatitos. :)






He oído crujir las raíces. 
La tierra me pide agua. 

Ha pasado mucho tiempo.
Ha pasado mucha vida.

La arena no cesa...
Así que sí: HE VUELTO. 


domingo, 25 de octubre de 2015

Por sorpresa.

Lo mejor de escribir un relato, sea para un concurso o por placer, es que lo lean. Lo disfruten y hagan suyo aquellos que se acerquen a sus líneas.

Gracias al relato corto (leedlo AQUÍ) que presenté al Palabracadabra 2015 (cuyo proceso os cuento AQUÍ), y gracias a mi faceta de artesana, y sobretodo gracias al azar, esta tarde se me ha ocurrido un fragmento cuya protagonista he retomado del relato "El dólar de plata".

Y la verdad es que me estoy planteando seriamente darle vida más allá de fragmentos y mini relatos, y crear un personaje con sus aventuras y desventuras, una Alicia con sus fantasías y una Sofía con su lógica. Un ying-yang protagonista de vivencias fantásticas... Un escape. Un entretenimiento para mis musas.

Aquí va el pequeño texto de hoy, inspirado en hechos reales:

"Amaneció un frío día.
Alicia caminaba silenciosa por la calle, camino del trabajo. Iba desilachando con calma el enmarañado nudo de pensamientos que tienen las personas somnolientas por la mañana. Sus pasos eran acompasados, las manos en los bolsillos y los ojos mirando sin ver, fijos en el adoquinado de la acera. En ese momento, una alarmita emocionada hizo chispa en su ocupado cerebro. Sus ojos habían encontrado un pequeño tesoro abandonado en el suelo, pero su cuerpo siguió andando en automático. De repente se detuvo, dió media vuelta, y se quedó mirando aquella preciosidad tirada en el suelo: blanco y negro sobre un triste y pétreo gris, encontró inocente y desvalido un cinco de picas.
Solitario, en medio de la nada. Sin ninguna hermana de su baraja alrededor.
Alicia se agachó, recogió la carta con delicadeza, la observó atentamente, y la guardó en el bolsillo.
Al llegar a casa, la presentó a sus nuevas compañeras, adoptadas de antiguas aventuras mágicas y que ahora vivían en La Chistera Mágica.
- Aquí estarás a salvo, pequeña.- susurró.
La carta se acomodó y al fin durmió tranquila."


martes, 8 de septiembre de 2015

Concursito literario a la vista.

He amado escribir desde que era una enana.Recuerdo rescatar del desván la Olivetti de mis hermanos y escribir con ella historietas divertidas, cuentos, o sueños que había tenido...
También me encantaba escribir a mano. Tengo carpetas llenas de legajos y varias libretas con catársis a modo de poemas (de los modernos, de estos sin rima jeje), con cuentecillos, o con esbozos de futuras historias.
Con 14 años, animada por mi profesora de Lengua y Literatura, me presenté a mi primer concurso de relatos de la comarca del Jiloca, y lo gané. Envié un cuento fantástico tierno, "El lago de los susurros", de romanticismo puro e inocente, pero apuntando maneras ya: salían brujas molonas, pero intercambiando estereotipos...



Muchos años después me presenté (con el fragmento de un relato mucho mayor) a los Gandalf de la STE y pasé desapercibida (como era de esperar).Fue la primera historia larga que he empezado y acabado, y aunque me siento muy orgullosa de "La leyenda de Selerkála", fue una mala idea enviar sólo un fragmento. Pero la cosa fue que empecé a escribirla para el concurso, y cuando llegué al tope de las 10.000 palabras me di cuenta de que la historia ya no me pertenecía, que quería crecer, y que debía permitírselo. Así que seguí documentándome y escribiendo durante casi un año en mis ratos libres de universidad y juergas.  


Aquello no me desanimó, porque principalmente quería que alguien leyese lo que escribía, y la verdad es que me hizo muy feliz saber que a la gente a la que le he pasado el manuscrito completo le ha parecido algo bueno. 

Seguí escribiendo. Tengo muchos relatos cortos de adolescencia, unos de fantasía, otros de ciencia ficción, y además de mis estrenadas obras de teatro que os conté AQUÍ, también tengo muchos poemas, algunos de los cuales podéis leer AQUÍ.
 Aunque desde la enfermedad de mi padre y todo lo que vino después, la verdad es que no he vuelto a escribir como antes, y me cuesta mucho más concentrarme y lograr que salga algo bueno, con lo que me sienta satisfecha. Vamos, que me guste a mí principalmente.

Últimamente me he obligado a escribir buscando imágenes en internet que me inspiren, y actualizando mi blog personal con aquellas pequeñas historias que se me ocurren sobre ellas. Como es el caso de este ejemplo que podéis leer AQUÍ.

Hace unos días, vi que con motivo del XIV Festival Internacional Mágico HocusPocus 2015, dedicado al mundo de la Literatura, Esdrújula Ediciones y Hocus Pocus Group convocan el Concurso de Relatos Mágicos PALABRACADABRA, cuya temática es la magia y el ilusionismo, y bueno, ¡me he animado! El tema me encanta, y la verdad es que las Musas me asaltaron a la hora de la siesta con varias ideas. 

Así que me puse a ello, y nació un relato que justito justito ha cabido en las 500 palabras exigidas por las reglas del concurso. 
Me hace mucha ilusión que se lea. Si gano, genial, para qué lo vamos a negar, pero con que se lea, y guste, yo más que feliz. 

El enlace a los relatos participantes está AQUÍ, y como el mío lo acabo de mandar ahora a medio día, supongo que tardarán un poquito en subirlo. Pero ¡¡Estáis avisados!! Me encantaría que entráseis en la página de Facebook a leerlo, y que si realmente os gusta, le deis al "Me gusta". Eso no significa que vaya a ganar, porque depende del jurado, pero saber que lo habéis leído y os ha parecido digno de un like, me animaría mucho. 

EDITADO: 
PODÉIS LEER MI MINI RELATO AQUÍ. Son sólo cuatro minutos de vuestra vida, y un me gusta que no os cuesta ná de ná. ;D


domingo, 26 de julio de 2015

El viejo piano.


Aquellas fueron sus últimas notas. Notas amargas, notas de despedida. 
Las dejó caer sobre el ébano y el marfil como quien sopla las semillas de un diente de león, suavemente, con delicadeza. Pero sonaron duras, ásperas como la piedra salvaje. 
Quizá no quería dejarlas sonar, pero lo hizo. Y fueron las últimas.

Pasó el tiempo, y el viejo piano abandonado olvidó lo que era oír la música brincar entre sus cuerdas, golpear su madera, vibrar su interior.

Aquellas últimas notas que tocaron las manos que tantas veces lo habían despertado de su letargo aún resonaban en la memoria de sus teclas, pero sólo eran un vago recuerdo. 

Ansiaba sentir la música de nuevo. 

Un día empezó a notar cómo algo lo empujaba, le hacía daño. quebraba aquello que era sin poder evitarlo.


Al tiempo, mucho tiempo después soportando ese dolor, sonaron de repente un par de notas. En sus teclas había algo creciendo. Venía desde el Padre Suelo, se parecía a la madera de la que él provenía pero estaba viva. Y crecía, y al crecer lo rompía pero también le daba una nueva vida. 

El viejo piano y un joven árbol formaron un sólo ser. 

Y a veces, al agitar el viento las ramas del árbol, su tronco presionaba las teclas, y dejaba sonar algunas de las notas que el viejo piano guardaba y, aunque desafinadas por la humedad del bosque, seguían recordando a su viejo corazón que aquellas cuerdas aún podían ser pulsadas. Que aún quedaba música por escuchar. Que aunque estando rotos, podemos vibrar de nuevo.


sábado, 25 de julio de 2015

Piensa.

La próxima vez que entres a un comercio y veas una cara larga: piensa.
Tal vez creas que esa persona es una rancia, que es una antipática... Piensa.
La próxima vez que entres a un comercio no revuelvas como un poseso la mercancía musitando un "ya lo recogerán ellas, que para eso les pagan". Piensa.
A lo mejor no les pagan, o al menos no un sueldo digno, ni todas las horas que van a trabajar. A lo mejor su jornada (pagada) finaliza a una hora concreta pero tiene que quedarse a recoger eso que tú has tirado al suelo, pisoteado y revuelto por no agacharte a recoger, en horas que no les corresponden ni van a ver en su nómina, porque hasta que no esté toda la tienda perfecta, no pueden irse a su casa. Aunque sean las doce de la noche.
A lo mejor esas caras largas son fruto de un recorte injusto de personal para que la empresa doble beneficios, o de una bronca injustificada de los superiores porque lo quieren todo rápido y perfecto, aunque las manos no den abasto y tengan que poner en peligro su salud, física y mental, para ir más rápido y llegar a hacer una el trabajo que deberían hacer tres personas.
La próxima vez piensa que esa persona quizá no tiene elección, que intenta hacer lo mejor posible para atenderte, pero no le dejan hacerlo todo lo bien que quisiera, porque además de sus funciones tiene que hacer otras que no son de su competencia, sólo porque la empresa, de nuevo, ha recortado gastos en puestos esenciales, de los cuales ha mandado encargarse a personas sobreexplotadas sin experiencia en ese nuevo aspecto de su trabajo.
Piensa.
Piensa que aguantar tu mala educación no se la van a pagar en la nómina. Se te ha caido ese objeto, pues recógelo y déjalo al menos sobre una mesa, no tirado en el suelo y pisoteado, para que la siguiente como tú exija otro objeto similar "que no esté manchado de polvo o arrugado", porque a lo mejor a esa persona que se lo pides no le está permitido entrar en el almacén a por otra. Piensa. No es que ella no quiera ayudarte, es que no se lo permiten. No es que se invente que no hay más porque no quiera ir a mirar, es que ¡no-hay!.
La próxima vez piensa.


Y sí, esa persona es afortunada por tener un trabajo, por hacer una jornada mediocre con un sueldo bajo que al menos le permite comer...Pero que tenga algo no significa que ese algo esté bien, no significa que sea todo de color de rosa, y no significa que cuando hay una injusticia se tenga que quedar callado. No.

Hay muchas cosas peores en el mundo, pero eso no es motivo para que las pequeñas cosas que podemos ayudar a corregir las ignoremos porque "suerte que tiene que está trabajando". 

domingo, 12 de julio de 2015

Se nos escapa la arena.

Se nos pasa la vida sin hacer ruido, como granos de arena resvalando entre nuestros dedos.  Momentos fugaces que no podemos atrapar ni conservar, sólo vivir y recordar.

Se nos escapa la arena del reloj de la Vida y no podemos hacer nada para evitarlo. Miramos atrás con los ojos de la memoria, imaginamos cómo habría sido si aquello que cambió nuestro camino hubiese sido distinto.
O si hubiésemos hecho esto...o lo otro.
Si hubiésemos llegado antes o marchado más tarde.
Si hubiésemos estado o nunca existido.
Si...

Se nos desliza el reloj de la mano para recordarnos que en realidad no nos pertenece. Que somos sólo un recipiente lleno de arena, lleno de memorias, deseos, besos y personas. Que somos nosotros pero también somos ellos. Somos también lo que nos rodea.
Que andamos solos nuestro Camino, pues a solas hemos de traspasar la Última Puerta.
Pero durante nuestra andadura, vamos llenando el petate de odios y amores,  de ilusiones y llantos, de alegrías y enfados. De aquellos que quisimos y nos amaron; pero también de los que nos decepcionaron.

Llevamos un libro lleno de cicatrices, donde prensamos flores perfumadas que no queremos olvidar, y donde anotamos los agravios que deseamos extraviar.

Se nos escapa la vida;
Se nos vacía el reloj;
Y, sin embargo, aunque cada vez somos más pobres en Tiempo, somos más ricos en Verdad.

miércoles, 8 de julio de 2015

La serenidad de la brisa fría

Hace horas que la noche trajo la serenidad de su silencio. 
Una brisa fría recorre las calles y azota las persianas para colarse por balcones de las casas de los que intentan dormir. 
En su interior, las mentes de los seres que las habitan danzan en un duermevela agitado por los sonidos de la noche. 
Una ráfaga aquí, un grillo allá. El infernal pitido de una bestia de metal y el misterioso aullido de algún animal. 
En medio de ese estruendoso silencio las mentes gritan.


Saltan a ellas recuerdos que fueron vividos con lucidez.  
Y sonríen con los besos que dieron, y palidecen de tristeza con los que no llegaron a dar. 
Reviven aquella última palabra,  el último abrazo. Desean lo que no tienen y buscan un sentido a lo que llegó. 
Mentes inquietas, mentes listas para soñar. Se dejan llevar por el viento que las mece hasta ese lugar donde son libres. Donde no hay recuerdos ni predicciones. No hay lamentos ni elucubraciones. 
Tan solo hay "ahoras"; tan solo hay sueños que mientras ocurren son Verdad. 

martes, 7 de julio de 2015

Frases de cuento que inspiran a la Vida.

Hay cuentos que narran historias lejanas, leyendas de mundos que pudieron existir y que quizá sólo lo hicieron en la imaginación del escritor que, generosamente gracias a sus páginas, nos permite compartirlos y hacerlos nuestros.
En esos cuentos danzan silenciosas unas unas reflexiones que, tal vez, los más avispados lectores puedan aplicar a esa historia que ellos mismos protagonizan...


Frase extraída del relato "Wendy de los Gatos" del libro Reyes de Aire y Agua de Jesús Fernández Lozano.

jueves, 2 de julio de 2015

¿Alguien me recordará cuando se acabe el libro?

Mirando por la ventana de mi dormitorio, me viene a la cabeza una frase de Sir Terry Pratchett: "Eres sólo una coma en las páginas de la historia."
Y es que aunque mis vistas no sean bonitas hacen pensar: Cientos de ventanas con cientos de vidas dentro, con sus problemas, preocupaciones, sueños...


Cientos de vivencias que nunca serán contadas. Que pasarán desapercibidas en las páginas de la Historia.

Tal vez como yo.

Aunque al menos aspiro a que en los lugares que me importan, aún se me recuerde de vez en cuando, y que en el momento en el que haya que cerrar el libro, la página en la que salgo sea una de esas páginas que tienen los bordes más desgastados por haberse releído más, o incluso haberse marcado doblando la esquinita.

lunes, 29 de junio de 2015

El punto y la i: Las mujeres, sus obsesiones y cosificación.

Últimamente se debate mucho sobre las modelos y su influencia en la sociedad. Sobre si lo mejor es su delgadez o las lorzas...
Siempre he sido de la opinión que un intermedio, un equilibrio es lo mejor. Pero que si por lo que sea el cuerpo tiende a un lado u otro, mientras se tenga salud, ¡que le den a los cánones! 


Lo importante es sentirse feliz y cómoda con una misma. Y repito: siempre dentro de un marco saludable.
Yo desde pequeña he tenido complejo de rechoncha. Ahora veo mis fotos de mi infancia y adolescencia y (excepto en mi época de comulgar, que reventaba) ¡maldita sea, estaba estupenda! Afortunadamente esos malditos complejos no me dejaron convertirme en una arpía creída y estúpida como alguna que yo me sé, que siempre presumían de flacas y guapas, y ahora las recuerdo, y no me cambio por ellas ni harta de vino. Y la verdad es que fui muy feliz merendando mis bocatas de nocilla. Afortunadamente me crié en un hogar de cabezas bien amuebladas.

Ahora con algo más de conocimiento del ser humano y menos tonterías adolescentes, y estando en mi peso más que saludable de 60kg con mi 1,59, puedo decir que estoy en paz con mi cuerpo. No me gustan algunas partes, pero oye, son mías y las quiero igual.
Hace dos noches volví a ponerme un vestido que sólo había llevado una vez, hace 7 años. Uno de esos de punto que lo marcan todo y que compré sólo porque él era precioso, pero que nunca me ponía...
Pues ahí está. Comodísimo. Y yo a gusto. Sólo había que vigilar que no se escapasen las gemelas. Peeeero...ni complejos ni hostias. 




Así que, después de esta parrafada: CHICAS, dejáos de amarguricas ¡Que la vida es muy corta como para andarnos con tonterías!

Yo, por ejemplo, intento cuidarme, pero creédme: me doy muchos caprichos. Simplemente en mi día a día como sano. Ya perdí los casi 9 kilos que me sobraban y me hacían estar cansada y chof, ¡y vade retro con ellos!
El problema es obligarse y exigirse demasiado. Cuanto más te obsesionas con perder peso es peor. Tú come ligero, sin atracones, con menos aceites y más verduritas y más plancha...pero siempre equilibrando. Y sin dietas milagro. La comida es tu amiiiga.  Sólo hay que saber manejarla adecuadamente, y sobre todo, combinarla con ejercicio. Y no hace falta que te machaques en el gimnasio ni nada parecido. Actividades diarias, como ir caminando rapidito a los sitios es suficiente para mantenerte en forma.  Aunque siempre es aconsejable practicar algún deporte, lo malo es que en la vida que vivimos es complicado sacar tiempo, así que como movernos de un sitio a otro es inevitable, aprovecha y haz el trayecto, o al menos parte de él, andandito y coleando.

Cada vez más, se intenta cosificar y acomplejar a la mujer con todo tipo de productos para que consuma los máximos remedios para problemas QUE NO EXISTEN. Yo alucino viendo la publicidad. El jabón íntimo sólo para ellas (¡como si ellos no lo necesitasen!), las cremas corporales, las anti arrugas, las reductoras, los productos dietéticos, la protección solar...
Hay que oler bien, no transpirar, ir depilada hasta los brazos, el pelo perfecto y la cara de 15 años aunque tengas 50.
VAMOS A VER. Cagamos y meamos como todo ser vivo. Si hace calor sudamos y si no nos apetece llevar el pelo de película, pues moñete y a cascarla. Joder con la presión mediática. No somos princesas Disney. Somos personas. 




Y, ojo, que nos gusta estar guapas, ir bonicas cuando la ocasión lo merece, pero también tener el derecho a salir de casa "asilvestradas" sin que nadie nos tenga que juzgar por nuestro aspecto. Por ejmeplo: si una mujer no se depila un día ya es una guarra, pero si un hombre no se afeita es un moderno. ANDA AL GUANO. 
 
A nosotras se nos EXIJE perfección, y eso no es justo. Por eso digo que ¡¡complejos fuera!!
Nadie es perfecto, ni debería pretender serlo.


Acéptate como eres, quiérete, cuidate para estar sana y no para gustarle a nadie. La que tiene que vivir contigo toda tu vida eres tú, y sólo tú debes decidir sobre tu cuerpo, eso sí SIEMPRE CON RESPONSABILIDAD, que cuerpo sólo tenemos uno, y es nuestra mejor y única herramienta para vivir. ;P Y si has de escuchar a alguien, que sea un profesional cualificado que se preocupe por tu salud, no por tu aspecto físico. 

 

miércoles, 6 de mayo de 2015

El Aquelarre de Celfa

Hoy ha sido una tarde de recuerdos.
Junto a mi hermana y mi madre, hemos visionado un VHS (¡Sí, aún existen!) con las grabaciones de la que fue mi primera obra de teatro escrita y también dirigida. Luego vinieron tres más de diversa temática que también pude estrenar, pero sin duda de ésta guardo el mejor recuerdo.

La escribí a mediados de octubre de 2002, y aunque la estrenamos en Cella en junio de 2003, volvimos a hacer otro pase con más medios en agosto de 2004, ambos siendo un éxito de asistencia y al parecer gustando bastante a un público que no se conforma con cualquier cosa.

La obra se llama "El Aquelarre de Celfa" y es una historia ambientada en tierras turolenses en la época de Pedro I de Aragón, en el territorio entre Cella (citada por su nombre de entonces, Celfa la del Canal, en "El Cantar de Mío Cid") y Albarracín.



No quiero desvelar mucho el contenido de la trama, porque después de este revisionado quiero editarla en DVD con las diferentes versiones de ambos estrenos, los ensayos, y algunos contenidos extra, pero básicamente trata de una historia "costumbrista" podríamos llamarle, pero con elementos sobrenaturales y sobre todo, con gran importancia de las brujas tal como yo las imaginaba por aquel entonces.

Curiosamente, todavía no había caído en mis manos ningún ejemplar de la obra de Terry Pratchett, y es curioso, tal y como he comprobado hoy, que su idea esencial de las brujas, (valores, comportamiento...) y la mía se acercan bastante.

Mis toques de humor son más de una picaresca tipo "Lazarillo de Tormes" por llamarlos de alguna manera, pero los combino dentro de la historia con escenas con ese toque místico de las leyendas de brujas y aquelarres clásicos, y también con cierta epicidad cinematográfica del s.XXI en muchas de las escenas.

No me estoy comparando, ¡ni mucho menos! con el talento de Pratchett, genio entre los genios, ni con un gran clásico de nuestra literatura como es el Lazarillo, pero sí es verdad que ahora que veo mi obra desde un prisma más alejado, entiendo por qué esas obras (sobre todo Mundodisco) me han gustado tanto: es lo que quiero leer porque es lo que me gustaría llegar a escribir.

En cualquier caso, pueda mi Aquelarre gustar más o menos, sin duda fue una experiencia MARAVILLOSA. No sólo por el placer de escribir una obra de teatro, si no porque aun siendo mi ópera prima, se me dio la oportunidad de llevarla a cabo representándola frente a un público bastante exigente.


En la primera ocasión, conté con compañeros del grupo de teatro local en el que participaba como actriz por aquel entonces (recreaciones medievales en mi pueblo) y muuy pocos medios en cuanto a efectos especiales.
Pero en el reestreno del año siguiente, conseguí los cañones de humo, los focos de color, y todo aquel atrezzo que un presupuesto CERO pudo darme, viniendo todo de la ayuda y colaboración desinteresada de Ayuntamiento, Asoc.Amas de Casa, A.C. Hermandad de la Piedad, y sobre todo de un ADMIRABLE grupo de compañeros con los que durante unos meses formamos el grupo "ACÉLAE", y también amigos y familia, que se volcaron en el proyecto y que sin ser actores profesionales ninguno de ellos, sacaron adelante mi texto mejor de lo que podría haber imaginado. 




Fue una experiencia increíble. Dieron el 100% y plasmaron la historia que yo había fraguado en mi cabeza con unos medios escasos, pero con toda la ilusión del mundo, que permitió llenar la plaza de toros en las dos representaciones que realizamos y arrancar las risas, emoción y aplausos de un público que no dejó de darnos la enhorabuena durante semanas.

También recuerdo cómo mi madre en el primer pase, vino llorando hacia mí al finalizar, orgullosa y emocionada por lo que había visto. En el reestreno partició como extra. :D (Hoy nos hemos vuelto a emocionar hasta la lágrima juntas al verlo.)
Recuerdo especialmente también el abrazo de mi padre, que aunque era de pocas palabras en los temas sensibleros, sé que estaba orgulloso de mí, porque tanto él como mi madre me habían visto devorando libros desde pequeña, escribiendo muchas historias propias con la vieja Olivetti, o llenando libretas manuscritas con sueños y fantasías de "cuentos de hadas". Pero aquello era por fin real...

Estoy deseando editar el dvd, poderlo enseñar y que (repito: guste más o menos mi historia) podáis reconocer el valor de todos esos AMIGOS que llevo en mi corazón, y me ayudaron a dar voz a un sueño.


GRACIAS A TODOS VOSOTROS, a los que estáis y a los que os habéis ido...

jueves, 12 de marzo de 2015

Nos estamos quedando sin genios.

Hoy es un día triste...Otra vez.

Spock con un gato
Hace unos días, el 28 de febrero, me enfrentaba a la triste sorpresa de la muerte de Leonard Nimoy, uno de los grandes actores de ciencia ficción, un mito de esos que adoras porque no puedes hacer otra cosa. Una persona rebosante de talento, con un corazón enorme que traspasaba las entrevistas en televisión, y al que daba la sensación de conocerlo de toda la vida porque tenía ese "qué sé yo" que lo hacía formar parte de tu "familia". Tantas y tantas horas de entretenimiento, de talento en la pantalla, de ciencia ficción de la buena. Ese personaje que se fundió con la persona hasta el punto de no saber dónde comenzaba uno y donde acababa otro. Llegó a  escribir un libro titulado "Yo no soy Spock", pero él mismo reconoció que eran una simbiosis perfecta. "Live long and prosper", palabras que nos marcaron, un saludo con la mano que es símbolo universal de concordia intergaláctica...

Una estrella más se iluminó en el universo cuando Nimoy nos dejó.

Hoy...Visita de un amigo de la Sociedad Tolkien, Santiago Álvarez, que ha venido a presentar a Zaragoza su primera novela detectivesca "La ciudad de la memoria". Todo pintaba bien, todo eran risas y anécdotas, cuando a media tarde vía móvil varios amigos me dan la horrible noticia: Terry Pratchett ha muerto.

Me quedo en shock, no me lo esperaba. Ya me llevé un disgusto hace años cuando le diagnosticaron Alzheimer (una enfermedad horrible para cualquier persona, pero más horrible y paradójica para una persona que se gana la vida y que se define por el uso de su mente). Pero la noticia llega de sopetón.
Nimoy llevaba cuatro días ingresado con problemas respiratorios y nos temíamos lo peor.
Pero Terry...Se ha marchado sin hacer ruido. Sencillo como era él. Rodeado de su familia y con su gato acurrucado en la cama a su lado.

He aguantado las lágrimas como he podido mientras leía las noticias en el móvil. Pero tenía compañía, rodeada de amigos, y no las he dejado mojar mis mejillas.

Pero ahora he vuelto a casa. Me rodea el silencio, roto sólo por los maullidos quejicosos de mi gata que quiere jugar. Pero estoy demasiado shockeada como para hacer otra cosa que no sea escribir estas palabras e intentar desahogarme dándole las gracias a este genio de la literatura.

Se ha ido otro pilar de mi altar de escritores, mi adorado Terry Pratchett era un imprescindible en mi vida y mi carácter (casi) al nivel de Tolkien.
Soy Selerkála por Tolkien. Soy Ogg por Pratchett. Y no es sólo un nick. Eso lo dice todo.
 
Fragmento de la ilustración "Wyrd Sisters" de SharksDen en deviantART: Nanny Ogg & Greebo


"Brujas de viaje", mi favoritísimo, lo habré leído más veces de las que puedo recordar, y siempre me río, siempre me reconforta. Cada vez que estoy triste, leo algo de mis brujas de Lancre, y todo "se arregla" solo.
Sir Terry de fin de semana con su gato
He releído sus libros varias veces, aunque aún me quedan unos cuantos a los que acercarme.
Pratchett supo bucear en la condición humana, mirándonos desde su ojo irónico, contando con ingenio y humor las miserias más variopintas, los sentimientos más profundos, los miedos, las ilusiones, las absurdeces que todos cometemos, siempre desde un prisma fantástico, desde un toque mordaz y una imaginación desbordante. Sus personajes principales son auténticas maravillas. Sus personajes secundarios son deliciosos. Algunos de sus personajes imposibles y absurdos son adorables (por ejemplo Horacio, el queso de Tiffany Dolorido... ^.^)...
Hay tanta maravilla en ese Mundodisco... Y más allá: No dejéis de acercaros a "Buenos Presagios", de Pratchett junto a Gaiman. Una delicia.

Pratchett era además un gran seguidor de Tolkien. Le homenajea varias veces en sus obras. Ahora podrán reunirse junto al fuego con una cerveza fresca en la mano y compartir chascarrillos juntos. Y probablemente después de que Nimoy le cante su "Canción de Bilbo". Si es que,  "...ellos se juntan".
Nosotros nos quedamos huérfanos.

Pero siempre vivirá entre las páginas de sus libros, y ese regalo que nos ha hecho con su literatura será nuestro para siempre.

GRACIAS, SIR PRATCHETT.