Todo aquel fan de productos Hacendado, habrá probado el delicioso Cacao Soluble que nos oferta esta cadena de supermercados tan maravillosa como es Mercadona.

En invierno, una tacita de leche caliente pide a gritos una par de cucharadas (o tres) de cacao, y esta marca compite con las dos grandes que todos conocemos (la del negrito del África tropical y la del conejo Quiky), con una buena relación calidad-precio.
Pero.... ¡ah! Cuando llega el verano, no apetece nada calentar la leche. Lo que se lleva es una taza de leche freeeeeeeeesssssca. Y aquí llega el problema:
¡¡¡el cacao de Hacendado repele la leche fría!!!
Y no un poquito, no. ¡Mucho!
Igual que un plástico repele la lluvia, que dos polos de imán de la misma carga se repelen entre sí, que un perro y un gato, que un elfo y un orco, que un político y la decencia....Esas cosas, ya sabéis, que son incompatibles.

Pues bien, este cacao y la leche fría, ¡ni batiéndola dentro de una botella se logra la total disolución!
Ni baticaos, ni varillas de acero de repostería, ni paciencia a pozales, ni bombas nucleares....
Disolver el cacao Hacendado en leche fría es una misión que sólo un hombre puede resolver, y no es otro que MacGyver.
Igual que un plástico repele la lluvia, que dos polos de imán de la misma carga se repelen entre sí, que un perro y un gato, que un elfo y un orco, que un político y la decencia....Esas cosas, ya sabéis, que son incompatibles.

Pues bien, este cacao y la leche fría, ¡ni batiéndola dentro de una botella se logra la total disolución!
Ni baticaos, ni varillas de acero de repostería, ni paciencia a pozales, ni bombas nucleares....
Disolver el cacao Hacendado en leche fría es una misión que sólo un hombre puede resolver, y no es otro que MacGyver.