Neko

Cita del momento:

"No se puede ir por ahí construyendo un mundo mejor para la gente. Sólo la gente puede construir un mundo mejor para la gente. Si no, es solamente una jaula."
-- Terry Pratchett, Brujas de Viaje.
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lunes, 8 de septiembre de 2008

Homenaje a uno de mis personajes de ficción favoritos

La gran TATA OGG:

"Clang boinng clang ding...

El estrépito resonó por todo Lancre.
Hombres hechos y derechos que estaban cavando en sus huertos tiraron sus palas y corrieron a
buscar refugio en sus cabañas...

Clang boinnng goinng ding...

Las mujeres salieron a sus puertas y gritaron a sus niños que volvieran sin perder un instante...

... BANG ¡mierda! dong boinng...

Los postigos se cerraron ruidosamente. Algunos hombres, observados por sus asustadas familias,
echaron agua al fuego y trataron de embutir sacos en la chimenea...

Tata Ogg vivía sola, porque decía que las personas mayores tenían necesidad de su orgullo y su
independencia. Además, Jason vivía a un lado, y él o su esposa comosellamara podían ser despertados en cuestión de segundos mediante una bota enérgicamente aplicada a la pared, y Shawn vivía al otro lado y Tata lo había convencido de que debía colgar un largo trozo de cordel con unas cuantas cacerolas atadas por si se daba el caso de que su presencia fuera necesaria. Pero aquello era sólo para las emergencias, por ejemplo cuando Tata quería una taza de té o se sentía aburrida.

Bong cuernos clang...

Tata Ogg no tenía cuarto de baño pero sí una bañera de estaño, que normalmente colgaba de un
clavo en la parte de atrás del retrete. En aquel momento la estaba metiendo en casa. La bañera ya casi había recorrido todo el huerto, después de haber rebotado contra varios árboles, paredes y enanos de jardín a lo largo del trayecto.
Tres grandes pucheros negros humeaban encima del fuego. Junto a ellos había media docena de
toallas, la esponja de baño, la piedra pómez, el jabón, el jabón para cuando se perdiera el primer jabón, el cazo para sacar arañas del agua, el pato de goma empapado con su bocinita medio herniada, el cepillo grande, el cepillo pequeño, el cepillo con un palito para recovecos difíciles, el banjo, la cosa con todas aquellas cañerías y pequeños grifos cuya utilidad realmente nadie conocía y una botella de esencia de baño Noches Klatchianas, una sola gota de la cual podía evaporar la pintura.

Bong clang slam...

Todos los habitantes de Lancre habían aprendido a reconocer las actividades preablutivas de Tata, más que nada en un acto de defensa propia.
— ¡Pero si todavía no es abril! —se decían los vecinos mientras echaban las cortinas.
En la casa que ocupaba el tramo de ladera situado inmediatamente por encima de la cabaña de Tata Ogg, la señora Skindle agarró del brazo a su esposo.
— ¡La cabra todavía está fuera!
— ¿Estás loca? ¡No voy a salir ahí! ¡No ahora!
— ¡Ya sabes lo que pasó la última vez! ¡Estuvo paralizada de medio cuerpo durante tres días enteros, hombre, y no había manera de conseguir que bajara del tejado!
El señor Skindle asomó la cabeza por la puerta. Todo estaba tranquilo. Demasiado tranquilo.
—Probablemente estará llenando la bañera —dijo.
—Tienes uno o dos minutos —dijo su esposa—. Ve, o pasaremos unas semanas bebiendo yogur.
El señor Skindle cogió una brida de detrás de la puerta, y fue sigilosamente hasta el sitio donde tenían atada a su cabra cerca del seto. La pobre bestia también había aprendido a reconocer el ritual de la hora de bañarse, y estaba tiesa de miedo.
Tratar de llevársela a rastras no serviría de nada. El señor Skindle acabó optando por cogerla en
brazos.
Hubo un lejano pero insistente ruido de agua derramada, y el sonido de una piedra pómez flotante chocando con los lados de una bañera de estaño.
El señor Skindle echó a correr.
Entonces se oyó el tañido lejano de un banjo siendo afinado.
El mundo contuvo la respiración.
Y de pronto llegó, como un tornado barriendo una pradera.

Eeeeeeeeeeeeellll...

Tres macetas se resquebrajaron una tras otra junto a la puerta. Los fragmentos pasaron silbando
junto a la oreja del señor Skindle.

—... cayaaaaaado duuuun maaaaago tiene un nudoenla puuuunta, un nudoenlapuuuunta...

El señor Skindle lanzó la cabra a través del hueco de la puerta y saltó tras ella. Su esposa estaba
esperando, y cerró detrás de ellos con un portazo.
La familia entera, cabra incluida, se acurrucó debajo de la mesa.
No se trataba de que Tata Ogg cantara mal. El problema estribaba en que podía alcanzar notas que, cuando eran amplificadas por una bañera de estaño medio llena de agua, dejaban de ser sonido para convertirse en una especie de presencia invasiva.
Había habido muchas cantantes cuyas notas más agudas podían hacer añicos una copa, pero el do
de pecho de Tata podía limpiarla."

Terry Pratchett, "Lores y Damas"

5 comentarios:

Criatura dijo...

Lo mejor--- > "... BANG ¡mierda! dong boinng..." xDDDDDD

aisss :P no me pegas si te digo que es lo primero que leo de Terry Pratchett? jsjsjs

Berúthiel dijo...

jajaja, ese pasaje es genial XD que mítico, por Eru! Tata forever!!!!!!!( y Greebo, también, y Yaya por supuesto...)

Selerkála dijo...

Criatura, no te pego, pero DEBERÍA! XD
¿A qué estás esperando? Si quieres consejos de "Pratchettización adecuada", sólo tienes que preguntarme :P

Beru: Pienso leer algún pasaje mítico de esos que nos gustan en la Lectura de Cuentos de nuestra mereth, que lo shepashhh...
Muak!

Ah! Y que sepáis todos que en un futuro no muy lejano, haré el test del Mundodisco emulando el de "Pottermaniac" que hizo Fundûriel... muahahahahahaha!

Por cierto, tenéis que ver esto:

http://www.fotolog.com/selerkala/52522584

XDXDXDXD

Findûriel dijo...

- Ah, no, ni se te ocurra - le advirtió Yaya con firmeza.
- ¿Que no se me ocurra qué?
- No cantes Esa Canción.
- ¿Disculpa, Esme?
- No lo haré si te empeñas en cantar Esa Canción - bufó Yaya.
- ¿A qué canción te refieres? - preguntó Tata con inocencia.
- Ya sabes de sobra a qué canción me refiero - replicó Yaya con voz gélida -. Siempre te emborrachas y me avergüenzas cantando Esa Canción.
- Pues ahora mismo no caigo, Esme - respondió Tata, toda dulzura.
- Es esa que habla sobre un roedor al que nunca se puede... al que nunca se puede convencer de que se preocupe por nada.
- ¡Ah! - sonrió Tata, cayendo en la cuenta - Te refieres a Al Puercoespín Jamás Se Le Puede Jod...
- ¡Sí, a esa!
- ¡Pero si es tradicional! - protestó la anciana -. De todos modos no importa. En el extranjero nadie entenderá la letra.
- Tal como tú sueles cantar ese tipo de canciones - bufó Yaya -, tal como tú las cantas, hasta las criaturas que viven en el fondo de los estanques entienden la letra. (...)
- No es más que una canción popular, Esme...
- ¡Ja! - se burló Yaya Ceravieja - ¡Y tanto que es una canción popular! Conozco muy bien esas canciones populares. ¡Ja! Uno se cree que está escuchando una bonita canción acerca de... acerca de cucos, y jilgueros, y ruiseñores, y yo qué sé qué más, y luego resulta que va de... de otra cosa muy diferente (...)
- Me sé una que va de dos pequeños colibríes - anunció Tata Ogg.
- Mmmm... - murmuró Magrat.
- Puede que sean colibríes al principio, pero me juego lo que sea que al final son una especie de metefuera - gruñó Yaya.

(Brujas de viaje, mi favorito de Pratchett)

Vivan las banananananas!!

Berúthiel dijo...

XD Brujas de viaje es de los mejores, y es que donde esten nuestras queridas brujas...