Es una tarea muy complicada elegir entre toda la Historia del Arte sólo siete obras, pero como me dijo una vez una maravillosa profesora de Arte del S.XX:
"para saber si un cuadro te gusta de verdad, piensa... ¿te lo colgarías en casa?"
Así que como es tan difícil elegir, seleccionaré las obras ciñéndome a ese criterio.
Porque muchas maravillas como "La dama del armiño" de DaVinci, o "La venus frente al espejo" de Velázquez, o ... Me parecen sublimes, maravillosas....pero no sé si me las colgaría en la pared.
Allá vamos.
1.- VINCENT VAN GOGH, "La noche estrellada".

Elegir una sola obra de este extraordinario artista, es una dura tarea. Yo, que no quería caer en los tópicos con esta selección, a la primera voy y lo hago, y es que esta maravilla de lienzo lo merece. Iba a elegir "El árbol de Mullberry", pero definitivamente ésta es mi favorita.
Es una de las láminas más vendidas, una imagen usadísima en el "merchandising", en decoración, en textiles, en objetos muy variados e inverosímiles....
Me gusta no sólo por el uso de ese maravilloso azul que tanto amaba Van Gohg y que siempre me emociona, si no porque es el fruto de un esfuerzo titánico que llevó a cabo durante largo tiempo. Fueron numerosas las versiones anteriores de esta imagen que Vincent creó, tratando de llegar a la perfección que disfrutamos ahora.
No acababa de lograr los tonos, las formas...Y no se rindió. Él observaba el cielo por las noches y era ésta imagen la que veía, y hasta que no logró plasmarla tal y como la captaban sus ojos, no desistió. El deseaba que la gente que mirase su cuadro viese lo que él veía, y lo disfrutase igual.
Es impresionante leer las cartas que le escribía a su hermano Teo explicándole sus inquietudes a cerca de este cuadro, y su alegría cuando lo terminó. Sin duda, se merece la fama y admiración que nos ha causado en los últimos tiempos, aunque en su época fuese un incomprendido.
2.- CASPAR DAVID FRIEDRICH, "Caminante sobre el mar de nubes".

Las pinturas del romanticismo siempre han tenido algo que me han cautivado, por la melancolía que transmiten, por ese insinuar un algo más, ese halo de misterio que rodea a una sencilla imagen, y por supuesto, por la calidad de muchos de sus ejecutantes.
Es el caso de este autor, considerado el primer romántico alemán. Esta siempre ha sido la obra que más me gusta de su producción, y por supuesto, de mis favoritas de toda la Historia del Arte.
Es una especie de sensación de cuasi-liberación la que se siente al observarla, el momento inmediatamente anterior a que todo un mundo se presente frente a los ojos del observador, para plantearse como una nueva aventura que disfrutar poco a poco. Pero al mismo tiempo, hay una melancolía latente, casi oímos pensar a ese personaje misterioso que nos da la espalda y mira atento hacia adelante esperando que se revele ese paisaje. Incluso si uno se concentra, puede llegar a identificarse con el valiente sobre el risco....
Simplemente maravilloso.
3.- SUMI-E. (Englobando todo el estilo pictórico).
Es una técnica de dibujo monocromático en tinta de la escuela de pintura japonesa. Se desarrolló en China durante la dinastía Tang (618 - 907) y se implantó como estilo durante la dinastía Song (960 - 1279). Fue introducida en el Japón a mediados del siglo XIV por monjes budistas zen y creció en popularidad hasta su apogeo durante el Período Muromachi (1338 - 1573).
Como ejemplo, un "botón". "Gato Luna" de Jan Zaremba. (Que aunque no sea un autor japonés, ha sabido captar muy bien la esencia de esta técnica)

Es muy soso, diréis. Así, sin colores ni nada.....Ese es su encanto, precisamente; la sencillez, la profundidad en apenas un par de trazos, el hecho de saber transmitir mucho en un pequeño espacio, sin grandes florituras, sin colores que distraigan de la idea.
Hay muchos maestros, y muchas variantes. Unos realizan paisajes con diferentes grosores de pindeles, degradados de tinta...Otros simplemente un par de trazos gruesos y listo. Tienen todos ellos una magia ancestral que cautiva. Aunque a veces el ojo occidental está tan desacostumbrado a este arte milenario que le cuesta apreciarlo por lo que es.
4.- GUSTAV KLIMT, "El árbol de la Vida".

Y de un extremo a otro. Del sencillismo del sumi-e japonés, al horror vacui, a la estridencia y colorismo de inspiración bizantina de Klimt.
Sé que una de sus obras más conocidas es "El Beso", pero para mí este "Árbol de la Vida" siempre me ha parecido precioso. Será debido a mi debilidad por los árboles, no lo sé, el caso es que este artista y todas sus obras, tienen ese toque decorativista entre el "arggg" y el "ohhhh" que me cautiva.
5.- CLAUDE MONET, "Nenúfares".

El cuadro que dio nombre al Impresionismo nació de las manos de este maravilloso pintor. "Impresión: sol naciente" es una de sus obras más importantes, pero su extensa creación nos regala joyas tan sublimes como esta serie de los "Nenúfares". Sus colores vibrantes apoyados en las teorías ópticas que los impresionistas empezaron a manejar con maestría, la pincelada carnosa y suelta que nos fija el paisaje en la retina con una distancia adecuada del soporte, la poesía de las formas reveladas sólo por el color, el momento mágico al que dan vida tan sólo unos pigmentos....Siempre me ha cautivado este artista. Y sus nenúfares tienen algo....de cuento de hadas que nos transporta al interior de la imagen.
6.- DIEGO VELÁZQUEZ, "Mercurio y Argos".

Podría haber elegido cualquiera de sus cuadros mitológicos. Siempre ha sido un maestro, para mi gusto, a la hora de retratar esos temas. Pero éste en especial, tiene un no sé qué....
Puede que sea por el tratamiento de la luz, o por esas maravillosas carnaciones, los colores y las texturas logradas con esa pincelada un tanto indefinida, o el momento de tensión en el tema mitológico antes de que "se descubra el pastel"...Tiene algo que ya me hizo colgar una lámina en mi habitación del pueblo, y que allí sigue. Es esa magia que tenía Velázquez manejando sus pinceles. Hasta en el retrato más serio de los personajes de la Corte conseguía añadir un "algo más". Un genio, todo un Artista, vaya.
7.- JOHN HOWE, "Gandalf".

En cualquier caso, esta es una de esas obras que sin lugar a dudas colgaría en mi salón. De toda su producción creo que es una de las que más encanto tiene. Además de retratar a uno de los mejores personajes creados por Tolkien, lo representa con fidelidad a la descripción literaria, y no sólo eso, consigue además insuflarle vida. Nos parece estar viendo un pedacito de ese paisaje bucólico de la Comarca, e incluso nos parece escuchar a Gandalf rumiando pensamientos en su cabeza mientras se dirige raudo hacia algún propósito cercano...
Soy muy (tristemente) consciente de que me dejo a muchos de los grandes, a muchos de mis también favoritos como:
Boticelli con su maravilloso "Naciemiento de Venus":

Al maestro DaVinci con la sublime "Dama del armiño":

Al grandísimo William Blake con "El anciano de los días":

Los prerrafaelitas como Waterhouse con su "Lady of Shalott":

O a Tomas Cole con su maravillosísimo "Los elementos":

........Pero ¡Sólo podía elegir siete!
Maldita sea, en qué berengenales me meto. XD
Debería haber hablado sobre "Mis pinturas favoritas de la historia de Arte" y haber metido muchas más. Pero....el compromiso es el compromiso.
Y ahora espera, que me queda elegir las siete de Escultura......pffff...... XDDD
Espero vuestros comentarios, jovenes padawanes.